26 diciembre 2013

Historias dignas de ser contadas


Todas las historias que se relatan tienen algo de especial, sino no merecerían la pena ser contadas. Un “llevaba toda mi vida esperando ese momento” o “el tiempo se detuvo” han revestido a menudo el clímax de tantos personajes, protagonistas que convierten sus anécdotas en libros, individuos que tienen algo que decir al mundo porque ese algo es especial, distinto. Lo corriente no es del interés de nadie. Nadie espera escuchar la historia de un tipo que se levanta, acude al trabajo y regresa a su casa a encerrarse entre sus cuatro paredes. Nadie escribe sobre lo normal, lo llano. Porque todos buscamos ese momento que llevábamos aguardando toda nuestra vida, una vida que desperdiciamos mientras esperamos y dejamos pasar el resto de momentos corrientes. ¿Quién establece lo normal, lo que es digno de contar y lo que no? ¿Por qué lo normal resulta carente de interés, vacío?

 
La búsqueda de lo distinto ha sido tan generalizada que, paradójicamente, se ha metamorfoseado en uniforme. Quizá para mí ahora lo anecdótico sea ser una mujer corriente que acude a la universidad y toma café entre un amasijo de libros. Y quizá para mí ese momento especial del día –que otros buscan desesperadamente- se encuentre en el detalle casi imperceptible de un rayo de sol que traspasa el cristal del autobús y me hace entrecerrar los ojos, observando el mundo a través de un velo de pestañas.
 
"La búsqueda de lo distinto
se ha metamorfoseado en uniforme"

Vivimos en una sociedad teatralmente dramática que anhela grandes historias y rechaza casi con xenofobia lo que ella denomina y establece como “corriente”. Nadie escribe sobre las personas normales. No interesan a la masa. Lo normal ha pasado a un segundo -¡y tercer!- plano. Pero para mí no tiene nada de monótono, porque lo normal se despedaza en un conjunto de pequeños detalles que sólo son apreciables para mentes sublimes. Como una obra de arte, las mejores pinceladas son las que no se ven, o solo son captadas por las pupilas de quienes alcanzan el placer excelso en lo imperceptible. Lo corriente es mucho más especial que los algos que, curiosamente, nos pasamos buscando toda nuestra vida. Son estallidos de ideas fugaces que componen nuestra rutina, aglomerando las partículas individuales de lo complejo, exclusivas para los que quieren ver y excluyentes de una multitud cegada que rechaza esas pequeñas descargas de felicidad tras un intento fallido por encontrar la suprema.
 
"Los pequeños detalles sólo son apreciables
para mentes sublimes"

Las historias dignas de contar, aquellas donde “el tiempo se paraliza”, han pasado a la historia. Se les acabó el amor de tanto usarlo. Llega la era de lo corriente, de narrar las vicisitudes de aquel tipo normal que se levantaba, iba al trabajo y se encerraba entre sus cuatro paredes. Y quizá ahora comencemos a darnos cuenta de que aquel individuo tiene seis sonrisas diferentes, y que cambia el tono de voz cuando le llaman por teléfono, o que sigue la misma ruta de siempre porque escoger una senda nueva le desviaría de sus ensimismamientos mañaneros. Detalles que, de tan corrientes, pasan desapercibidos y nadie se para a observar. ¿Y quién es quién para decidir que no tienen nada de especial? Unos tratan de reinventar lo inventado; yo de rescatar la realidad absorbida de lo normal.
 
 
 
 
Andrea Mateos
@prepyus

16 diciembre 2013

Cataluña con España

La Constitución, ratificada el 6 de diciembre de 1978, simboliza el sutil entresijo de equilibrios que caracterizan a la sociedad española (“La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles.” Artículo 2, CE). Por eso, resulta inconcebible estar hablando, treinta y cinco años después y ya superada la transición democrática, de la independencia de una Comunidad Autónoma. Y resulta inconcebible además porque, de hecho, uno de los padres de la misma fue Miquel Roca, representante de la Minoría Catalana. Con ello lo que quiero decir es que los catalanes han participado en la construcción de la historia en libertad de España y ahora el nacionalismo quiere separarse de esa “opresión” que, curiosamente, él mismo ha gestionado.


Nuestra Constitución, la Carta Magna, la ley de leyes, establece las reglas del juego democrático. El referéndum que se quiere llevar a cabo en Cataluña el próximo 9 de noviembre de 2014 es un referéndum ilegal, antidemocrático y anticonstitucional en el que, además, no puede opinar el resto de España, el país del que forma parte. Según el artículo 155.1 CE “si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente el interés general de España, el Gobierno (…) podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.”

"El referéndum es ilegal,
antidemocrático y anticonstitucional"

Hace algunos días se celebraba también el simposio “España contra Cataluña: una mirada histórica (1714-2014)”, un congreso de título xenófobo que fue promovido con dinero público, todo hay que decirlo. ¿Cataluña o España? La consulta traspasó los límites de lo absurdo. Cataluña es España, y España no se concibe como tal sin Cataluña. Quienes plantean la pregunta no son historiadores de la política, sino historiadores políticos que propician el auto odio, es decir, el odio hacia sí mismo al renegar de su propia esencia que no es otra que la de ser españoles y que tampoco resulta incompatible con la de ser catalán.

"España no se concibe como tal sin Cataluña"

Parece que algunos se han empeñado fervientemente en partir en dos una sociedad lisiada por la crisis económica de la que ahora comenzaba a salir. Se creen poseedores de la verdad eterna, pero no son más que unos iluminados que se han cegado por el sol. Reescriben la historia en base a sus propios intereses y apelan a enemigos del pasado que nunca tuvieron. Sin embargo, nadie habla de los únicos años en los que Cataluña fue realmente independiente de España, que no en sí misma, pues estaba sometida a la soberanía de Francia (1641-1659).

"Reescriben la historia
en base a sus propios intereses"

Su discurso no busca la razón sino la propaganda. Y desde un punto de vista histórico esto es indefendible. Su único argumento, fácilmente rebatible, se centra en una lengua (el catalán) revestida de la estelada o la señera. Aunque aquí también cabría decir que la bandera cuatribarrada es la tradicional de los reyes de la Corona de Aragón, antiguamente usada únicamente por el Rey, y no por condes.

"Desde un punto de vista histórico
esto es indefendible"
 

Lo que está claro es que la simple intención de realizar este referéndum está creando una brecha cada vez más fonda entre Cataluña y el resto de España. Aunque habrá que ver si realmente existe una mayoría catalana que quiere la independencia, algo de lo que realmente dudo. ¿Derecho a decidir irse? Quizá dentro de unos años, como decía Cecilia en una de sus canciones, tengamos que celebrar cada 9 de noviembre con un ramito de violetas… Como el día de Cataluña con España.






Andrea Mateos
@prepyus

26 noviembre 2013

Valentía de principios


Estimado presidente, a través de la presente le comunico la dolorosa determinación de poner fin a mi militancia.” Así comenzaba la carta donde Santiago Abascal le comunicaba a Mariano Rajoy su marcha del Partido Popular el pasado lunes. El motivo principal, la gota que ha colmado el vaso, venía a raíz de la excarcelación masiva de terroristas tras la derogación de la Doctrina Parot y ante la que, según el ex diputado vasco, la actuación del Gobierno ha sido “indigna” hacia las víctimas del terrorismo, “traicionando sus ideas y valores”.

En un momento donde económicamente a España empiezan a brotarle brotes verdes, y valga la redundancia, la opinión pública con respecto al Gobierno no termina de mejorar. Así, Abascal alegaba en su carta otra serie de motivos determinantes que le han llevado a poner fin a su militancia: “la actitud pasmada y pasmosa ante el desafío de los dirigentes separatistas”, “la negativa radical a abordar una reforma profunda del modelo autonómico”, “el aumento de la presión fiscal” o “la falta de medidas ante la corrupción” se encontraban en esa lista de causas.
"La opinión pública con respecto al Gobierno
no termina de mejorar"

Sin embargo, si de algo bueno se ha caracterizado la derecha ha sido por ser la que mejor ha defendido siempre a las víctimas de ETA. De hecho, las mejores épocas de lucha contra el terrorismo han sido durante los gobiernos del Partido Popular. ¿Agua pasada? Más bien me atrevería a hablar del complejo de la derecha. Parece que en España siempre resulta mucho más popular hacerle un guiño a la izquierda. Y la consecuencia de esto es que muchos sectores de la derecha se resisten a reconocerse como tales, dejando de lado los principios por los que se regían…  Algo que quizá le esté pasando al actual Gobierno. Pero en temas de terrorismo sólo puede existir la mano dura, por muy impopular que resulten las medidas.
"La derecha siempre ha sido
la que mejor ha defendido a las víctimas de ETA"

Es muy respetable la decisión tomada por Santiago Abascal, con independencia de quien decida compartirla o discrepar. Una decisión con la que, tristemente, muchos españoles se sienten identificados. Posiblemente el perjuicio que pueda producir el ex diputado vasco a “la inamovible cúpula” del Gobierno sea muy limitado, pero el efecto de sus palabras ha calado en una masa electoral hace ya tiempo descontenta.
"Muchos españoles se sienten identificados
con la decisión de Santiago Abascal"

La población española está harta de los discursos mitin y la reproducción exacta de todas las decisiones gubernamentales por parte de muchos miembros del partido. Hace  falta espíritu crítico y valentía de principios. Porque los principios están ahí, no son inexistentes, pero hay que ser valientes para saber defenderlos. El Partido Popular no necesita renovarse, sino recuperar los valores de antaño. La marcha de Abascal debería servir como autocrítica al Gobierno, ya no solo de cara a las próximas elecciones –para no perderlas-, sino como un compromiso esencial con sus votantes y con el resto de la sociedad española. En España existe la firme tendencia de atacar al adversario, pero un terrible miedo a reconocer los errores de uno mismo. Y en eso consiste precisamente el aprendizaje… Sentido común, espíritu crítico y valentía de principios. Es más que necesario.

 
Andrea Mateos
@prepyus

05 noviembre 2013

¿Conmigo o contra mí?


Esta mañana hacíamos corrillo unos compañeros y yo mientras charlábamos sobre la decisión inicial tomada por el Ministerio de Educación en lo referente a las becas Erasmus. Mi postura estaba totalmente en contra. Y mis compañeros se extrañaban. No es la primera vez que al desmarcarme de algo que hace o dice la derecha, la gente se muestra sorprendida. Por eso, según volvía a casa en el autobús, me ha dado por escribir la siguiente reflexión: a menudo parece que tienes que comulgar a pies juntillas con el partido que teóricamente mejor te representa, siguiendo la misma línea continua que ellos te marcan y sin titubear.

Según parece, las ideologías se han apropiado de los discursos. Entonces, si yo estoy de acuerdo con algo que dice el partido socialista, ¿soy socialista? Y si mañana tengo que darle una palmadita en la espalda a la derecha, ¿soy de derechas? Parece que si tiendes más hacia un lado, tienes que rechazar de forma automática todo lo del otro, porque sino te habrás cambiado de ‘bando’, y eso es algo que, sorprendentemente, no termina de encajar en la mente del ciudadano español. Sin embargo, yo quiero pensar que no existen partidos que lo hagan todo mal, así como tampoco existen aquellos que lo hagan todo bien. Siempre hay errores de los que aprender y decisiones que son dignas de tomar como ejemplo, con independencia de la ideología. Pero parece que es mejor caminar con dos ladrillos a ambos lados de los ojos a pararse a observar y reconocer las buenas proezas del contrario.
"Las ideologías se han apropiado de los discursos"
Hay quien dice que vamos a retroceder hacia un pluralismo político, hacia ese principio de la transición donde aún no se sabía quién se iba a llevar la porción grande del pastel. La democracia ha tenido una clara tendencia por educarnos bajo el principio del voto útil, pero ese es un esquema que amenaza con romperse. Tenemos una pereza mental, ansiamos la libertad pero nos conducimos nosotros mismos por el mismo camino que la masa porque es más difícil hallar de forma individual senderos nuevos. Y cuanto menos pensemos, más fácil será recoger nuestro poder, que es su voto. Esa es la base del populismo. El individuo se auto limita: si apoyo esto, no puedo apoyar lo otro. Y la gama de matices es tan amplia… la verdad absoluta, precisamente, es el conjunto de esos matices. No es un conmigo o contra mí, no nos encasillemos.

"Es más fácil seguir a la masa
 
que hallar de forma individual senderos nuevos"
 

Existe también la llamada ley de la memoria histórica, y en esto tiene mucho que ver. A menudo se habla de las dos Españas, un término que, tengo que reconocer, aborrezco. Nos hacen creer en rojo y azul exclusivamente. Pero el rojo puede volverse escarlata o carmesí, y el azul en ocasiones violeta. Y todo ello sin pasar, además, por la restante gama de colores. Si por algo está caracterizada la democracia es por la diversidad. ¡Informémonos, conozcamos y demostremos que realmente la hemos conquistado! Que no se quede únicamente en un viejo libro llamado “Constitución” cogiendo polvo en la estantería. ¡Aprovechemos los derechos que nos pertenecen! Creo que tenemos un futuro mucho más arrebatador que caminar por el mismo bucle con las mismas cuestiones de un pasado que tan a menudo nos entorpece. No somos herederos de dos bandos enfrentados, somos hombres libres, racionales e independientes con capacidad propia para pensar y decidir.
"No somos herederos
de dos bandos enfrentados"
Los partidos a veces dejan de ser ideas para convertirse en votos envueltos en discursos que venden. Y está claro que, como personas individuales que somos, nunca va a haber ningún partido con el que nos sintamos representados en su totalidad. Está muy bien tener una ideología, todo el mundo debería tener una, pues es fruto de un proceso cognitivo en el que la persona se define a sí misma. Pero tener una ideología no implica postularte en un bando de forma fijada, solo que tiendes más hacia un determinado pensamiento. Pensemos, pues, con criterio propio, dejemos a un lado los complejos y no tengamos miedo a defender nuestras ideas o a desmarcarnos de lo que se presupone que debemos ser.

 

 
Andrea Mateos
@prepyus

17 septiembre 2013

¿Por qué no a mí?

Llevaba mucho tiempo sin actualizar el blog. Este ha sido sin duda el verano más difícil y más triste de toda mi vida. Pero esa es otra anécdota que no me apetece relatar en estos momentos donde aún quedan resquicios por terminar de superar…


Siempre me salía una curiosa vena creativa cada vez que pasaba por un mal momento, pero esta vez las cosas han sido distintas y ‘el mal momento’ ha extinguido durante varias semanas mi vena escritora. Es curioso cómo, lo que antes me relajaba y ayudaba a desahogarme, de repente un día quisiera dejar de fluir a través de las teclas de mi ordenador. El estado de ánimo de una persona es tan poderoso como para querer envenenar la vocación de uno, y en este caso la mía era escribir. Parece que ahora poco a poco voy renaciendo de nuevo. Ayer fue un largo día de reflexión y… ¿por qué no? Hoy he me he decidido finalmente a compartir con vosotros estas breves líneas de pensamientos que me han atormentado durante las últimas semanas.

La vida… curiosa reliquia. Un confuso compuesto de desdichas y satisfacciones. Cuando estamos pasando por un buen momento, a ninguno se nos ocurre plantearnos por qué nos está pasando a nosotros. ¿De verdad nos creemos merecedores de todo lo bueno que nos pasa? ¡Gran ego! Sin embargo, cuando algo malo nos acontece, siempre recurrimos al clásico “¿por qué a mí?”, como si fuera inexplicable que una tragedia pudiera pasarnos a nosotros, que ‘no nos la merecemos’ y, además, ‘es algo que solo le ocurre al resto, pero no a mí.’ Y digo yo… ¿y por qué no a nosotros? Cuando nos toca la lotería nunca pensamos “¿por qué a mí?”, asumimos ese destino sin más. La vida es dura, compleja, muchas veces incomprensible. Las desgracias están a la orden del día y nos pueden pasar a cualquiera. Y… ¡eh! ¿Quieres que te confiese algo? Tú también estás dentro de ese saco de ‘cualquiera’.

Las últimas semanas me han hecho sentirme impotente, confusa, aturdida… Nunca esperas que ‘eso que pasa allá afuera’ pueda tocarte un día a ti también. Y entonces la vida da un giro de 180º y empiezas a replantearte cosas que hasta entonces nunca te habías parado a pensar. Una frase es capaz de cambiarte tu mundo. Cambia tu estado de ánimo, cambia la forma de relacionarte con los demás, cambia la manera de afrontar las cosas… Sabes que ya nunca vas a volver a ser la que eras, pero de ti únicamente depende quién quieres llegar a ser algún día. Y entonces te conviertes en una luchadora con ganas de salir adelante por ella, por ti, por la gente que verdaderamente te ha demostrado estar a tu lado… y más especialmente al suyo. Y sonríes a la vida porque ahora sabes que eres Andrea Mateos y que, aunque las cosas te vengan mal dadas, vas a sacar fuerzas de donde sea para superarlas.

El “por qué a mí” sería la postura fácil y superficial, y a mí siempre me ha gustado lo complejo. Por eso mismo… ¿por qué no a mí? Asume tu destino y juega tus cartas con positivismo como mejor puedas. Afronta lo que te viene delante porque afrontarlo es el primer paso para intentar superarlo. Pero, ante todo, nunca caigas en ese inservible círculo donde te compadeces de ti mismo a través del trágico y egocéntrico “por qué a mí”. Dejemos el “por qué a mí” para las personas cobardes y pobres de espíritu. Tú has nacido entre los valientes.

¿POR QUÉ NO A MÍ?



Andrea Mateos

@prepyus

23 julio 2013

¿Moción de censura? Porción de mesura


Tras las últimas informaciones aportadas en el ya famoso caso Bárcenas, la oposición ha planteado contra Mariano Rajoy una moción de censura, que sería la tercera de la democracia española. Esta, recogida en el artículo 113 de la Constitución y el 175 del Reglamento del Congreso, tiene como fin el exigir responsabilidad política al Gobierno y, aunque es propuesta por 1/10 de los diputados, se necesita mayoría absoluta para sacarla adelante, lo que resulta un blindaje perfecto para el Partido Popular.
 
De este modo, la moción no tendría ningún sentido, pues en un gobierno de mayoría, como ocurre siempre en el caso español, ningún diputado vota en contra de su propio partido. De hecho, no es la primera vez que se plantea. Anteriormente ya la habíamos visto en épocas de Adolfo Suárez y Felipe González, donde ambas fracasaron inevitablemente. Y es que la moción en España es más el hecho de proponerla que de realizarla, puesto que esto último resulta prácticamente improbable. Precisamente por eso Rubalcaba -el primer interesado, por otra parte, en no convocar unas elecciones anticipadas que solo beneficiarían a IU y UPyD- ha decidido solicitarla, porque sabe que, de todos modos, nunca llegaría a efectuarse. 

"En un Gobierno de mayoría,

la moción no tiene ningún sentido"

Rubalcaba no pretende ganar la moción, ni mucho menos, se trata simplemente de otra de sus artimañas por tratar de recuperar el liderazgo perdido y la confianza, cada vez menor, de sus ciudadanos. Porque si bien es cierto que Rajoy cuenta con pocos apoyos, menos aún tiene la oposición con un líder que pretende asegurarse el futuro aprovechando las informaciones, cada vez menos verosímiles, de un delincuente que se encuentra entre rejas.
"Rubalcaba no pretende ganar la moción,
sino recuperar el liderazgo perdido"

Lo que no hay que olvidar es que, de momento, los papeles de Bárcenas son unos folios en blanco sin sellar ni enumerar que, salvo que se demuestre su veracidad por otra vía, carecen de validez. Unos documentos que recogen, por otro lado, pagos de impuestos  -IVA o IRPF- de una supuesta contabilidad en dinero B (¿desde cuándo se pagan impuestos con dinero B?); o de anotaciones en 2000 y 2001 recogidas en euros que, aunque desde 1999 era moneda de cuenta, hasta el 1 de enero de 2002 no entró en vigor y, si los ciudadanos no tenían acceso a ella, de igual modo los pagos en negro realizados en efectivo. ¿Sospechoso? Además, aunque muchos se escandalicen por los sobresueldos -y dejando de lado la ética, que ese es otro terreno distinto para analizar-, estos no convierten el acto en delictivo, siempre que, claro está, estén declarados a Hacienda.
"Salvo que se demuestre por otra vía,
los papeles de Bárcenas carecen de validez"

Y ahora sería el momento de preguntarse, ¿desde cuándo tiene más credibilidad una persona que está en la cárcel y que ha cambiado su versión de los hechos en innumerables ocasiones que un presidente de un gobierno legítimo? Algunos han convertido a Bárcenas en un hombre de dogma, empezando por la prensa. Pero en un Estado de Derecho, un hombre -llámese Rajoy o ciudadano de a pie- no tiene que demostrar su inocencia, le tienen que probar su culpabilidad o, de lo contrario, no se hablaría de régimen democrático. ¿Qué hay de la presunción de inocencia? ¿Y de los juicios realizados únicamente por jueces, y no por la sociedad civil?
"¿Tiene más credibilidad un delincuente
que un presidente de Gobierno?"

Está claro que, hartos de la clase política, parece que los ciudadanos están casi esperando cualquier información que les perjudique para creérsela. Hagan lo que hagan va a estar mal visto. Nunca había sido tan difícil consensuar los intereses de todos. Y lo mismo ocurre con la prensa, que en los últimos tiempos ha sido tachada de sensacionalista. Pero parece ser que es preferible esa falta de objetividad de los medios de comunicación, siempre que sea para difamar a algún personaje político, a las propias acciones políticas, lo que están aprovechando muy gustosamente los periódicos para lanzar sus propios mítines a una sociedad deseosa de escándalo. Realmente los medios se tienen que deber antes a la verdad que a sus lectores, al igual que los políticos a sus votantes antes que a sus partidos. Por eso mismo, donde unos apuntan a una moción de censura, yo propongo una porción de mesura, que gran falta nos hace.

 

Andrea Mateos
@prepyus
 

13 julio 2013

El club de los arrogantes intelectuales

El sujeto número 1 era un arrogante intelectual, igual que el número 2 y el número 3. Era un mundo lleno de peces gordos, falsas morsas que se llenaban la boca de palabras vacías. “Yo soy el subsecretario del vicepresidente del comité segundo de la organización…” ¿Y qué? ¿Qué clase de basura de puesto es ese? En el mundo sobran puestos absurdos, casi tantos como gilipollas. “Encantada, yo soy PrePyus”, me presentaba siempre. “PrePyus”, sin más, sin ninguna clase de parafernalia.
 
Trepaban  por conseguir una mota de polvo de algo que ellos llamaban puesto. Pisaban, mordían, empujaban… Y una vez llegaban a su cima, se limitaban únicamente a observar con extraño regocijo, desde lo alto, lo que habían conseguido, aunque esta altura escaseara más bien de altitud y hubiera sido a costa de todo. En verdad por lo que deberían matarse era por trabajar. Con usar solamente la mitad de la energía que habían empleado por adquirir el lugar que ocupaban era suficiente. Pero aquello, el trabajo, era el fin último de todo. Simplemente querían un nombre para poner en su tarjeta de contacto, aunque después no pensaran en hacer nada con su desaguada vida.
-Toma, ricura, llámame…
Y luego nunca les llamaba, pero a ellos les gustaba pensar que lo haría. Les hacía sentirse importantes, casi como si les tuvieras que estar agradecida. Se les hacía el culo pepsi-cola cada vez que daban su teléfono a ‘una ricura’ que, por otro lado,  nunca se lo había pedido. Desprendían arrogancia y emanaban un sudor soberbio. Con el tiempo acuñé el término ‘focaceo’. Eran focaceos que se reían, moviéndose todas las gorduras de su voluminoso cuerpo. Y les encantaba aplaudirse a sí mismos, igual que un amplio grupo de focas. De ahí el vocablo.
 
A lo largo de mi vida me he encontrado con muchos arrogantes intelectuales. Los había altos y delgados, bajitos y regordetes, jóvenes, maduros, de clase baja, pertenecientes a la élite… Pero para mí eran todos unos malditos obesos, unos obesos de vanidad que escupían aderezos sin llegar a decir realmente nada. Las personas son lo que es su intelecto. Pero intentar presumir de este no es más que una demostración de su carencia.  O al menos, un burdo experimento por envolverse de eminencia cognitiva ante una existencia figurada que les sabe insípida.
 
 
  
Andrea Mateos
@prepyus

10 julio 2013

Paraíso de tapas y botellines

 
A veces el mundo se reduce a una cerveza fría y un pincho de jamón ibérico, especialmente en esos días donde tu casa son bofetadas de calor ante una primavera inexistente que se ha transformado sin avisar en un verano que pasa bruscamente de la bota a la sandalia. Los ‘maldito frío’ se revisten de ‘soporífero bochorno’ (el caso es siempre quejarse. El tiempo siempre fue tema de conversación para  inconformistas). Y, de repente, aciertas tu hogar en una refrescante terracita de verano, allá por las 19:31 horas de la tarde. No necesitas demasiados argumentos para instalar allí tu trasero, es una campana que llama siempre a la misma hora: cuando empieza a caer la tarde y los trabajadores acuden tras una intensa jornada de trabajo. Y así es como me encuentro yo ahora mismo mientras escribo estas líneas en mi destartalada agenda de siempre. Paraíso de tapas y botellines… Porque esa extraña relación simbiótica capaz de atraer a las más disparatadas clases sociales va a ser hoy el motivo de este post que escribo.
 
ORÍGENES
Todo el mundo tiene una ligera idea de cómo surgieron las tapas, ligadas a esa necesidad –casi natural- del hombre por beber. Pero yo, ante mi repentina curiosidad por el tema, he encontrado unos orígenes algo confusos. Algunos los datan en épocas medievales, cuando Alfonso X el Sabio fue recetado, por orden médica, beber unos sorbos de vino que decidió acompañar de bocados de comida para evitar los efectos el alcohol. Otros aseguran que aquello ocurrió en realidad en tiempos de los Reyes Católicos, donde se les obligó a los taberneros a servir vino y cerveza acompañados de pequeñas tapas para evitar incidentes a las salidas de las tabernas. Aunque también existen elucubraciones de que en realidad la causa fue para impedir la entrada de moscas en las copas.
Existen otros atisbos que lo fechan en el Siglo de Oro, con el aprovisionamiento de comida de los soldados o por la toma de alimentos de los labriegos a mediodía para recuperar fuerzas después de una dura jornada laboral en el campo.
Acercándonos algo más a nuestros tiempos, se cree también que Alfonso XIII, en uno de sus viajes a
Cádiz, estaba tomando una copa de vino cuando le azotó una ‘levantera’ (viento típico de la zona) y, para evitar que entrara polvo, puso una rodaja de jamón encima. Sin embargo este es un hecho dudoso, pues la arena se habría quedado pegada a la grasa del embutido.
Por último, ya en el siglo XX, algunos autores llevan sus orígenes a Andalucía, en la práctica de colocar láminas de jamón o lomo para evitar precisamente que el vino perdiera su aroma. Aunque también se puede situar en plena Guerra Civil, donde la población se vio obligada a tomar pequeños bocados (principalmente de pan) para alimentarse.
 
VARIANTES DEL TAPEO
Sin embargo, aunque el fenómeno de tapear está ligado a la cultura española, el acto ha sido extendido por todas las partes del planeta, con sus diversas variantes según el lugar:
·         Venezuela: las tapas son llamadas pasapalos
·         Italia: existen los cicchetti venecianos
·         En algunas culturas asiáticas se les llama los dim sum
·         México: botana o antojitos
·         Colombia: pasabocas
·         El Salvador: boquitas
·         Argentina: copetín
·         Chile: picoteo
·         Perú: piqueo
Incluso, hasta dentro de la península, los términos difieren de una comunidad a otra:
·         En Alicante se habla de ‘picaeta alcoiana’
·         En Tarragona los bares de tapas son los ‘llesqueries’
·         País Vasco: poteo o chiqueteo (los txikitos son vasos pequeños de vino)
·         Aragón o Navarra: alifara
·         Históricamente se les solía llamar también avisillos o llamativos (por aquello de comerse antes de la comida principal)
 
FENÓMENO SOCIAL
Las tapas han constituido un fenómeno social a lo largo del tiempo, convirtiendo a los bares en lugares de reunión, lo que ha sido muy aprovechado por la empresas turísticas. En Londres se han puesto de moda y en los últimos años están teniendo un gran éxito. Tuvo también su merecida importancia a la hora de aceptar a las mujeres en los bares como alternativa ante otras actividades donde únicamente se repartía bebida y eran exclusivas de un mundo de hombres. De hecho, hoy se ha convertido más en una actividad social que en una gastronómica, donde el propósito de comer es prácticamente lo último.
Con la crisis, los gastrobares han supuesto una imaginativa alternativa para acercar la alta cocina a un público más amplio, constituyendo un terreno fértil para la invención de los cocineros (hoy se habla de tapas con nombres como ‘toy esmayao’, ‘loquesea’, etc). Y todo ello sin hablar de su valor nutricional: sí, se puede tapear de forma saludable pues, como dicen los nutricionistas, es mejor realizar cinco comidas al día que tres, precisamente para repartir la ingesta gastronómica. Además, ahora que hace buen tiempo, la gente está de mejor humor y se abre más el apetito, ¿qué mejor que conocer tu ciudad a través de sus bares? Este verano, propongo degustar nuestra cultura: tapeemos.
 
 
 
Andrea Mateos
@prepyus

24 junio 2013

Lo útil son los títulos, no la enseñanza



Mi vigésimo novena entrevista personal. Nunca tanta preparación me había costado tanto encontrar un puesto de trabajo. Había una larga cola de juventud esperando. Y entonces, se abrió la puerta y se oyó mi nombre.

-Pase, pase…

Sonó una voz socarrona desde el interior. El señor Cobra olía a una mezcla de puro y café cortado. Vestía de traje y pajarita y una inmensa barriga amenazaba con estallarle el botón de la camisa. Cerré los ojos por si se producía tal catástrofe mientras él observaba detalladamente mi perfil en el ordenador.

-Señorita PrePyus... Me ha despertado mucha curiosidad. Aquí sólo me envían sus datos personales. ¿Qué pasó con sus estudios, su experiencia profesional, con sus habilidades? ¿Acaso se traspapelaron? ¿Dónde quedó el resto de su currículum vitae?

Abrí los ojos y le sonreí sarcástica.

-¿Y para qué aportarle más documentos si lo tengo todo justo aquí?- dije señalando con el dedo índice el punto intermedio de mi frente.

El tipejo me miró con extrañeza.

-¿Aquí? ¿Aquí dónde? ¡No logro verlo!

-Está escrito en un lugar llamado mente, el lugar más seguro que existe para guardar el conocimiento. –Hice una pausa.- Pregúnteme lo que quiera, todo lo que usted considere que requiero para trabajar en su empresa, y yo gustosa se lo suministraré.

El maromo me observaba y me requeteobservaba. No parecía del todo convencido.

-Señorita, ¿usted se burla? ¡Este es un lugar serio! Aquí trabajamos con profesionales.

-¿Y quién le ha dicho a usted que yo no lo sea?

-¿Acaso puede aportarme algún documento que lo certifique? ¿Dónde quedó el resto de su currículum vitae?

-Sé hablar y escribir inglés, alemán y francés a la perfección. También manejo algo de chino. Soy una persona que aprende tremendamente rápido. De pequeña tuve la gran suerte de poder vivir viajando, debido al trabajo familiar. Me cuidaron una serie de operes que me enseñaron su idioma natal. Puede usted comprobarlo, si gusta.

-Señorita, ¿pero qué clase de broma es esta? ¡Títulos, títulos! ¡Títulos que lo certifiquen! ¿Dónde quedó el resto de su currículum vitae?


-Mi formación académica también es de lo más exquisita. Debido a la falta de fondos, no pude matricularme en ninguna universidad, pero estudié todas y cada una de las asignaturas de Administración y Dirección de Empresas en la prestigiosa Universidad de Harvard. Después entablé amistad con un catedrático algo chiflado, con el que compartí piso un tiempo, que me enseñó todo lo que tenía que saber sobre negociación, exactamente la misma materia que él impartía en el máster, así que se puede decir que también lo cursé. ¿Quiere que se lo demuestre?

-Señorita, vamos a ver, señorita… ¡¡¿¿ DÓNDE QUEDÓ EL RESTO DE SU CURRÍCULUM VITAE??!!- gritó rojo colérico.

-En cuanto a mi experiencia profesional… -continué sin hacer caso a la vena púrpura de su frente- He de decir que de eso no tengo demasiado. Las empresas solo contratan gente joven con experiencia. Pero si nunca me contratan, ¡nunca tendré esa experiencia que piden! Y al final pasarán los años y me convertiré en una pobre vieja sin experiencia. ¡Y ya lo de vieja sí que no me lo cura nadie! ¿A usted le parece lógico el argumento?

Los ojos se le abrieron como platos.

-¿Me está tomando usted por tonto?

-No, señor, claro que no.

-¿Pero cómo pretende usted que le contraten si no sabe nada, si no ha cursado nada, si no tiene un buen currículum vitae como el resto del mundo?

-¿Y no le parece a usted más original mi currículum inexistente que el de los demás? Disculpe señor, ¿pero todo eso para qué sirve? Sé hablar tres idiomas y medio a parte del materno, he asistido a las clases de una de las mejores universidades del mundo. Y a todo eso hay que añadir además un máster en negociación más otra serie de conocimientos que también poseo. ¿Le parece que no es suficiente para trabajar con ustedes? ¿De qué sirve tanto título si luego aquello no asegura que se vaya a saber desempeñar bien la función? ¿Cuándo se estableció que uno para saber algo tiene que tener un documento donde se diga que sabe? Un currículum vitae es un papel donde la gente miente y, de las cosas que pone que son verdad, de los muchos certificados que aportan, la mayoría no certifican que sepan exactamente. ¿Quién no le dice a usted que mis compañeros licenciados no faltaron a clase, o copiaban en los exámenes o se quedaban dormidos en el aula? ¿Ve? Como yo no me examiné, usted tiene por seguro que no copié, lo cual es una clara ventaja frente a otros... Yo le estoy ofreciendo la oportunidad de que me evalúe usted mismo y me pregunte personalmente, en vez de que dejarle creer todo lo que pone en un trozo de papel inerte. Pero usted me está dejando claro que lo útil son los títulos, no la enseñanza. Estudias solo aquello que te va a servir para aprobar o darte un título, no por el mero fin de aprender. Vivimos en una enseñanza ‘curricular’ donde solo importa aquello que puedas poner en el currículum. Pero un certificado muchas veces no certifica que sepas, solo que lo has cursado tantas horas o tienes tanto número de créditos. Ya no es que sepas inglés, sino que tengas un documento que lo cerciore.

-Señorita, me deja usted sin palabras… sin palabras… Mi más sincera enhorabuena por el tremendo discurso, pero me temo que debo decirle que no está usted contratada.







Andrea Mateos
@prepyus

21 junio 2013

¿Becas por renta o rendimiento?


La comparecencia del Ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert, del pasado martes en el pleno del Senado, ha vuelto a traer de nuevo la polémica entre la sociedad española. En esta ocasión: las becas educativas. El debate sobre el endurecimiento de las mismas ha sido aplaudido por muchos pero criticado por otros tantos. ¿Habría que fortalecer los requisitos académicos para acceder a una?


El ministro asegura que, a pesar de esto, el sistema de becas solo se ha reducido un 5%, lo que en número supone 18.840 estudiantes menos y no los 35.000 de los que se estaba hablando, aunque aún faltan por añadir los datos de Cataluña. De estos, 11.496 son universitarios y, cerca de la mitad del total, proceden de de Andalucía, Comunidad Autónoma donde el número de becas repartidas era mayor (alrededor de un 30%) y donde el impacto del nuevo sistema se ha notado más al exigir un mayor rendimiento.

"Cerca de la mitad de los estudiantes no becados
proceden de Andalucía"

Wert: “es lícito reclamar al becario un rendimiento acorde con el esfuerzo de la sociedad.” Las ayudas universitarias se trasladarán de este modo de un 5’5, que se pedía antes, a un 6’5, y la cuantía pasará a dividirse en dos: una fija más baja que la que se concedía hasta ahora y otra variable que dependerá tanto de la renta familiar como de las notas del alumno.

"La ayudas universitarias pasarán de un 5'5
a una media ahora de un 6'5"

Esto acabaría con la –falsa, o no- creencia de que a partir de un determinado nivel económico inferior ya se tiene por derecho el acceso a una, sin tener en cuenta el rendimiento académico del alumno. El objetivo de esta medida es que todos los estudiantes se esfuercen más y mejoren sus resultados y, quién sabe, pudiéramos optar a encontrarnos en el ranking de las 150 mejores universidades del mundo, en las que, de momento, no se encuentra ninguna española. Hay que tener en cuenta además, según palabras del ministro, que el presupuesto no ha experimentado ninguna disminución y que los estudiantes, a pesar de la subida de matrículas, solo pagan el 5% de lo que cuesta su puesto en la universidad.

"Los estudiantes sólo pagan el 5%
de lo que cuest su puesto en la universidad"

¿Estamos hablando de un claro favoritismo a los ricos y una exclusión a los pobres? Fuentes del partido socialista acusan de volver el derecho a beca en una competición por la excelencia, pues ya no se tendrá en cuenta solo la renta sino también el resultado académico. Aunque, a mi parecer, una nota media de 6’5 no es un resultado excelente, sino más bien mediocre.

"Ya no sólo se tendrá en cuenta la renta
sino también el resultado académico"

Hace no mucho me acuñé una frase que nos repetía un catedrático en la universidad que decía: “no hay mayor injusticia que la igualdad.” Y aunque así de primeras pueda sonar algo fuerte, me explico: igualdad de oportunidades sí, pero no de resultados. Porque todos los estudiantes deberían tener las mismas posibilidades para optar a una beca. Y de hecho, ya las tienen. Únicamente se les exige que estudien y que se esfuercen en una educación que, por cierto, estamos pagando entre todos. Porque, ¿no es más injusto becar a una persona con menor renta, pero peores resultados, que alguien con una renta mayor pero mejores notas académicas? Obviamente no hablo de casos donde los dos alumnos han obtenido una calificación idéntica, pues ahí claramente la balanza debería inclinarse en favor del más desfavorecido económicamente.

"Igualdad de oportunidades, sí,
pero no de resultados"

Qué queréis que os diga, si hablamos de buscar la excelencia, esta me parece una excelente fórmula académica, aunque estaréis en el total derecho de discrepar conmigo. También es verdad que quizá el análisis sea bastante más complejo pues, como en todas las reformas, siempre hay que observar los casos especiales de aquellos alumnos que ni siquiera puedan optar a unos estudios para demostrar que valen por falta de recursos desde un primer momento. ¿Una división de fondos? Aún así, el único fallo que veo es que quizá no estaría de más no aplicarla únicamente al sistema educativo, sino también al político, donde una persona pueda a optar a un cargo a través de un sistema de méritos. ¿No hablamos de premiar la cultura del esfuerzo? Premiémosla en todos los ámbitos





Andrea Mateos
@prepyus

18 junio 2013

Los 5 perfiles tóxicos de Twitter



Twitter es una herramienta esencial y necesaria si hablamos del ámbito de la comunicación y la información, principalmente para los distintos sectores profesionales. ¿Pero es una herramienta que siempre enriquece? Al igual que la doble naturaleza humana, donde una parte de nosotros es benigna y la otra de carácter malévolo, los instrumentos tienen un uso dual: el provechoso y el improductivo. Por eso mismo, no todos los usuarios participan del mismo modo en las redes sociales. He realizado una clasificación de los perfiles tuiteros que llevan a cabo un uso infructífero de esta herramienta social: los cinco usuarios tóxicos de Twitter.



De todos los anteriores, lo más normal es que se conjuguen varios perfiles y, en muchos casos, hay usuarios que reúnen todos los tipos. Cinco perfiles tóxicos que, lejos de realizar un buen uso de Twitter, participan de un modo infructuoso. ¡Pero paradójicamente son los que más abundan! Ya no se presume de contenido, sino de continente. Que no os extrañe que me haya vuelto una tuitescéptica. Si bien Twitter se fundó en un primer momento con un objetivo comunicativo enriquecedor global, ha acabado volviéndose una red social compuesta por una minoría de genios latentes frente a una masa de bobos manifiestos. Pero mientras, en todo mi escepticismo, me seguiré manteniendo fiel a mis genios anónimos, gente que tiene mucho y muy bueno que decir pero que aún son un continente no descubierto.

Porque la fórmula de la calidad no está ligada al número de seguidores ;)





Andrea Mateos
@prepyus

14 junio 2013

PREMIOS EJÉRCITO 2013 / 51 Edición



Los Premios Ejército, una de las galas más antiguas del panorama cultural español, celebraron ayer su 51 Edición, en la Escuela de Guerra del Ejército, representada por sus cinco categorías: Pintura, Fotografía, Miniaturas Militares, Enseñanza Escolar, e Investigación en Humanidades y Ciencias Sociales. Todo ello con el objetivo de introducir a los ciudadanos y acercar a los más jóvenes al mundo del Ejército a través de diversas actividades culturales, ambientado con la espectacular música del Regimiento de Infantería.


Hay que recalcar que la edición de este año ha contado con un gran número de concursantes procedentes del arte, la enseñanza, la fotografía y la investigación, haciendo también especial mención a la participación de artistas de otras zonas de España que habitualmente no acudían al encuentro. Además, hemos podido contar con la presencia de numerosas personalidades como Alberto Chicote (chef), Carlos Herrera y Miguel Temprano (periodistas). Y, por supuesto, no podía faltar Jaime Domínguez Buj (Jefe de Estado Mayor del Ejército) y Pedro Morenés (Ministro de Defensa).



De entre todas las obras, os dejo estas tres, que son las que a mí más especialmente me han gustado:


Y en palabras del Jefe de Estado Mayor del Ejército finalizo: “debemos ir siempre adelante, superando las dificultades, transformándonos y adaptándonos a los nuevos retos y situaciones sin olvidar que nuestro futuro debe basar sus cimientos en lo mejor de nuestro pasado.”

 

    Foto: Inauguración del acto

    Foto: Palabras del chef Alberto Chicote

   Foto: con unos compañeros durante el cocktail

                   Foto: con mi gran amigo Felipe Pulido

    Foto: con el periodista Miguel Temprano



Andrea Mateos
@prepyus


22 mayo 2013

Marca España


El “Spain is different” marcó el espíritu de la transición como el producto nacional que vendimos en su momento al exterior bajo el objetivo de romper la imagen dictatorial del régimen anterior: España ya era un país libre, democrático, integrado en la Comunidad Europea y abierto al mercado internacional. Se empezó a crear así una política de estado a largo plazo que fuera capaz de permanecer estable ante los posibles cambios políticos con el único fin de construir un perfil del país sólido, cooperativo y moderno: la Marca España.


En 2001, la Marca España fue impulsada por José María Aznar quien, en la I Conferencia de Embajadores Españoles que tuvo lugar en Madrid, animó a difundirla por el resto del mundo a través de, principalmente, tres ejes: uno cultural, otro económico y un tercero de carácter comercial. Hay que recordar que en aquel momento –antes de la crisis de 2008- nuestro país estaba situado entre las diez primeras economías potentes del mundo, un dato relevador si entendemos que la imagen de nuestro país, ‘la marca España’, está íntimamente asociada a la bonanza económica estatal, lo que no ocurre con las principales potencias mundiales, como explicaré más adelante.

"La Marca España está íntimamente ligada
a la bonanza económica estatal"

España no está pasando por sus mejores momentos, precisamente. Pero lo peor de todo no es el trecho que le llevará sanar, sino que cuando lo haga, tendrán que pasar varios años más para que la Comunidad Internacional le deje de preguntar por el mal que la aquejaba, aunque ya llevara tiempo totalmente recuperada. Con esto saco una conclusión: la marca de un país no es tanto la realidad que la envuelve como la imagen que se dé al exterior, el ‘no sólo debes serlo, sino parecerlo’. Y el perfil que se dé a ‘parecer’ es mucho más complicado de construir que el perfil que ya se es.

"La marca de un país no es tanto la realidad
como la imagen que se dé al exterior"

Nuestro país tiene un largo recorrido histórico y una época de auge y esplendor que nos convirtió en su día en los gobernadores del mundo. La historia de América se escribe en español. Pero desde tiempos colonizadores, esa imagen de la que llevo hablando durante todo el artículo, no solo se ha ido desgastando progresivamente, sino que en muchos casos ha caído en el olvido. A veces una sola imagen, un mal capítulo, puede arruinar lo que con tanto esfuerzo se consiguió. Lo malo queda grabado en la retina, tiene una mayor temporalidad. Está claro que no se puede excusar los arduos momentos que estamos pasando, pero no por ello tampoco hay que olvidar los logros, que no han sido pocos.

"La historia de América
se escribe en español"

Ahora bien, ¿por qué no conseguimos entonces recuperar la esencia de la potencia que en un día fuimos? Me atrevería a aventurar que es una meta que todos anhelamos conseguir algún día. ¿Cuál es, por tanto, el problema? La Marca España no transmite una imagen unificada al exterior. ‘La imagen de las imágenes’, donde cada ámbito –político, comercial o social, por poner ejemplos- expresa una respuesta distinta. Y lo curioso es que, de todas esas contestaciones, sea la de ‘sol, playa, diversión’ la que más peso tenga en el extranjero.

"El problema es que no se transmite
una imagen unificada al exterior"

A todo ello habría que añadir un tercer factor: la falta de información -o mejor, información focalizada- que se maneja de España. Nuestro país se encuentra enmarcado dentro de los tópicos habituales, de los que tendría que desmarcarse pues, aunque representan una realidad, es una realidad pequeña. Así como, si bien es innegable que somos un recomendable destino turístico, tenemos otra serie de factores que nos caracteriza.

"Nuestro país debería desmarcarse
de los tópico habituales"

Ciertamente no estamos entre los primeros puestos en cuanto a tecnología y competitividad se refiere en el ajedrez mundial. Pero, ¿realmente podemos decir que solo somos ‘turismo’? Tenemos una riqueza geográfica extraordinaria y una gran diversidad cultural. Todo ello sin mencionar la explotación que deberíamos acrecentar en otros ámbitos como es el caso del arte, el deporte, la medicina, las letras o la gastronomía, un balance del que, a la suma, deberíamos sentirnos más que orgullosos. O de personajes históricos universales de los que contamos como Picasso, Cervantes o Velázquez. O, mismamente, el idioma, que es el segundo con más hablantes en el mundo.

"Tenemos más ambitos que explotar
a parte del turismo"

Y en medio de toda esta compleja labor, ¿a quién le corresponde verdaderamente llevarla a cabo? Muchos estudiosos apuntan que es tarea tanto de las empresas privadas como de las administraciones públicas. Y están en lo cierto. Pero a estos dos yo añadiría uno tercero: la sociedad española. Los propios ciudadanos somos los mejores embajadores de nuestro país. Si bien comentaba al principio que la Marca España está asociada a nuestra economía, ahora estamos viviendo un momento clave en el que más se necesita reforzar esa idea. Esto en otros países, como Alemania, Francia o Gran Bretaña, no llega a pasar, pues su marca está por encima de toda crisis económica. ¿Por qué? Son sinónimo de eficiencia, elegancia y base histórica fuerte. No quisiera pecar de idealista, pero en este caso sí se me antoja alcanzable un sueño: seamos Francia, Alemania o Reino Unido. O mejor, ¿por qué no ser España? Construyamos nuestro país encima de los cimientos que ya tenemos, reconstruyamos nuevamente España, porque nosotros mismos somos los mejores portavoces para difundirla.






Andrea Mateos
@prepyus