16 diciembre 2012

¿Aprender o desaprender?

Tardamos siglos en vencer el analfabetismo. Ahora nos encontramos ante una generación que sabe leer y escribir, sí, pero sin conocer las reglas de su lenguaje: no acentúan, no saben el verdadero uso de la ‘b’ o la ‘v’, se olvidan de la ‘h', desconocen el significado de gran parte de términos de uso común…y por si no tuviéramos poco, caen el foso sin fondo de la vulgaridad al introducir con más frecuencia de la debida términos obscenos como “puta” o “follar”. Todos sabemos que existen, pero no es necesario usarlos tan a la ligera y hay que saber situarlos dentro de su contexto cognitivo.




Supuestamente nos encontramos en la época donde más oportunidades tiene el ser humano de acceder al mundo de la cultura: la enseñanza primaria y secundaria obligatoria, el fácil acceso a estudios superiores, la expansión de la lectura, la creación de Internet… No sé si los jóvenes habrán adquirido más o menos conocimientos que nuestros antepasados, los cuales no gozaron de las mismas facilidades para aprender, pero lo que está claro es que cada vez que hablan, a menudo –y tan a menudo- le dan una patada a nuestro lenguaje. El pobre diccionario debe andar ya en silla de ruedas de tantas palizas que recibe.

"Cada vez que hablan,
le dan una patada a nuestro lenguaje"


Hace pocos años se crearon las ya famosas redes sociales. En un principio supuso una red extensísima de comunicación directa, donde individuos de todas partes del planeta se intercomunicaban e intercambiaban sus pensamientos y opiniones. Hasta ahí, el proceso parecía totalmente enriquecedor. Pero como todas las herramientas, se pueden usar bien y resultar altamente productivas, o todo lo contrario. El problema vino cuando el individuo vio en ellas un escenario donde plasmar sus ideas, fueran de la índole que fueran y expresadas sin ningún tipo de límite, y donde, además, podía esconderse bajo la seguridad de estar haciéndolo al otro lado de la pantalla de un ordenador, lo que le daba la total libertad de poner auténticas sandeces. Parece que muchos de estos individuos no han sido conscientes de la diferencia que hay entre hablar y escribir. Porque, claramente, no es lo mismo hablar mal y demostrar lo inculto que eres, que subirlo a la red a través de un tuit y dejar constancia además ante el resto del colectivo mundial. No es de extrañar que muchas empresas se estén haciendo eco de este fenómeno para contratar a sus empleados. A mí, sinceramente, no me gustaría tener a mi cargo a un joven que hace público “el pedo” que se ha pillado ese fin de semana, o las “tías que se ha follado”, o si su novia va vestida como una “putita", por poner un ejemplo. Por suerte, de momento parece que los blogs se mantienen más al margen y aún se pueden leer post realmente interesantes sin que te sangren los ojos con cada palabra. Aunque muchos bloggers aún parecen tener dudas acerca de que ‘conmigo’ se escribe todo junto, o ‘a ver’ no significa lo mismo que ‘haber’… ¿Sorprendente? Para muchos parece que sí.

"Subirlo a la red es dejar constancia de tu incultura
ante el resto del colectivo mundial"



No creo que los jóvenes sean verdaderamente tan incultos, pero realmente se muestran orgullosos de parecerlo. ¿Moda? O falta total de respeto hacia su persona. La evolución comunicativa, cerca de parecer una paradoja, está retornando a los tiempos del analfabetismo. Nunca pensé que fuera posible evolucionar en negativo. Para mí es lo mismo, sino peor, no saber leer que saber ignorando el arte de las letras. Porque es tan analfabeto el que no sabe escribir como el que lo hace con faltas de ortografía y ordinariez. Aprender para desaprender. El lenguaje es el rasgo distintivo del ser humano que lo diferencia y lo hace superior frente al resto de los animales. No sé porqué algunos individuos se empeñan en querer ponerse a la altura de borrico. Cada vez que alguien hace un mal uso de la lengua, yo solo oigo rebuznos. Las redes sociales deberían crear filtros informativos que fomenten la cultura y el buen escribir. Pero esto es solo una idea modesta…

"Algunos individuos se empeñan
en querer ponerse a la altura del borrico"

Y es que, quizá sea yo la que tenga que adaptarme al nuevo escenario comunicativo. ‘Kiza todos devieramos adaptarnos a la nueba realidad social y demostrar k el ser intelijente tanvien es capaz de bolber a sus orijenes primates.’ No sé si se están dando cuenta de mi sarcasmo, pero es que realmente me resulta una ironía de la vida. Estamos casados con nuestro lenguaje desde nuestro nacimiento. Pero una gran mayoría peca de adulterio cada vez que abre la boca.

 
 
*Andrea*
@prepyus

5 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. Odio la gente que escribe mal, pero mucho más aquella que suena tan grosera. Te ha faltado poner el 'idioma choni' con sus 'reshulas pah los restos' y demas banalidades.

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  2. Alejandro Alex16 dic. 2012 16:21:00

    Hay gente que utiliza su twitter para comentar su desastrosa vida amorosa, mandar mensajes subliminales a gente que ni los lee y comentar cada borrachera que se pillan. El fin? No lo se pero me resulta patético.

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  3. Conmigo, no con migo. De veras alguien cree que existe migo? Jajaja voy a ver una película al cine. Tenía que haber pasado. Ahí estuve yo aquel día. Hay gente que es una analfabeta. Ay, me has hecho daño!

    Y podría seguir con la lista...


    Buen post!

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  4. Me gustan mucho las reflexiones que haces. La verdad es que tienes toda la razón del mundo. Un saludo desde Graná! Jaja

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  5. señorita Pepis17 dic. 2012 0:19:00

    Di que sí! Es que hay palabras que suenan mal hasta leídas en silencio... Hay que distinguir entre una charla entre amigos, de tu entorno laboral, lo que pones en twitter y lo que poner en facebook... Hay que medir mucho lo que dices, que luego pasa factura... Somos muy inconscientes

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